Cuándo quitar una siesta: la respuesta en minutos, no en meses

Casi todo lo que se lee contesta esto por calendario: «entre los seis y los nueve meses se pasa de tres siestas a dos». Es verdad y no sirve, porque no te dice si a tu bebé le toca esta semana o en dos meses.

Un día se llena con las siestas que caben en él

La cuenta es más simple de lo que parece. Su día va de la hora a la que se levanta a la hora a la que se acuesta. Dentro caben las siestas que duran lo que duran las suyas, separadas por los ratos que aguanta despierto.

Si sumas eso y te pasas de la hora de la cama, le sobra una siesta. Si te falta, todavía no.

De ahí sale un número que se puede seguir

Con su hora de levantarse, su hora de acostarse, lo que aguanta despierto y lo que le duran las siestas, se puede resolver al revés: cuánto tendría que aguantar para que le cupiera un día con una siesta menos.

La diferencia entre ese número y el que hace ahora es la distancia real. napnap la dice en minutos —«le faltan 30 min»— y eso se puede seguir semana a semana. «Entre los seis y los nueve meses», no.

Lo que no hay que hacer

Quitar una siesta por calendario, porque en un foro pone que a los siete meses toca. Esto se mueve cuando el bebé aguanta más despierto, y forzarlo antes se paga con una tarde imposible y una noche peor.

Los días raros son parte del proceso, no la señal: una siesta de la tarde que no entra, o que entra y luego la cama se va más tarde. Aparecen semanas antes de que la transición sea real.

Y cómo se nota cuando ya ha pasado

La que sobra suele ser la última del día, y suele irse sola: se queda en una cabezada, cuesta que entre, o entra y descoloca la noche.

napnap cuenta las siestas que hace de verdad, día cerrado a día cerrado, y cambia el número cuando ha pasado — no cuando el calendario dice que debería.

Preguntas

¿A qué edad se pasa de tres siestas a dos?
Lo habitual es entre los seis y los nueve meses, pero la edad solo dice cuándo suele tocar. Lo que dice si le toca a tu bebé es si las siestas que hace ya le llenan el día hasta la hora de la cama.
¿Cómo sé que la transición ha empezado?
Por los días raros: la última siesta se resiste, o entra y retrasa la noche. Si se repiten y además la cuenta dice que le faltan pocos minutos de vigilia, está en marcha.