Cómo decide las horas
La idea es que el sistema se regule solo y que nadie tenga que ajustar parámetros. Lo que hay debajo son ocho reglas y una tabla; los números de esta página los lee el propio modelo, así que no puede quedarse desfasada respecto a lo que hace la app.
1. De dónde parte
La edad da una ventana de vigilia de referencia: cuánto aguanta despierto entre sueños. Es lo único que hay el primer día, y está al final de esta página.
2. Qué aprende
Cada vez que un sueño de al menos 20 minutos sigue a un rato despierto, esa ventana entra como prueba. Las cabezadas de cinco minutos no cuentan: no dicen nada sobre cuánto aguanta y ensuciarían la media. Una siesta que se queda en un ciclo suelto —menos de 45 minutos— tampoco enseña nada sobre la ventana de antes: dice que se cortó por donde se cortan las siestas.
3. Cómo lo mezcla
La referencia por edad pesa como 3 observaciones, así que a los pocos días manda tu bebé y no la tabla. Lo reciente pesa más: la media es exponencial con vida media de 5 días. Lo de hace más de 21 días se descarta, y lo que se sale mucho de la referencia también —un día de hospital, un botón que nadie tocó—. Con unas 8 ventanas útiles la confianza está llena, y la app dice en todo momento cuánto de la previsión es ya suyo.
4. La forma del día
Una ventana no vale lo mismo por la mañana que antes de la cama: la primera es más corta y la última más larga. Las observaciones se normalizan por su franja antes de promediarse, y la predicción vuelve a aplicar el factor de la franja que toca. Y después de una siesta corta la ventana siguiente se acorta, pero no a la mitad: dormir la mitad no deja al bebé con la mitad de cuerda, le deja con un rato menos.
5. Cuántas siestas
El otro número que la tabla solo acierta al principio. Se aprende igual que la ventana pero más despacio —mitad de peso cada 7 días, olvido a los 28— y contando solo días ya cerrados y con algo apuntado: un día en blanco casi nunca significa que no durmiera, sino que nadie tocó el botón.
6. La noche
No es una ventana, es la hora de la casa: se ancla al reloj —la mediana de las últimas 14 noches— y no se arrastra cuando una siesta se alarga. Y cuánto dura se mide con la mediana de las últimas 10, no con la media: donde a veces se apunta el despertar de las cuatro como dos sueños, media docena de noches partidas arrastran una media y no mueven una mediana.
7. El día entero, no solo la siguiente
La misma cuenta repetida hasta la noche: siesta, ventana, siesta, y cuando se acaban las del día, la cama. Sale del servidor y no del navegador, porque dos maneras de calcular la misma hora acaban diciendo cosas distintas en la misma pantalla. Y solo se proyecta lo que falta: lo ya dormido está apuntado y se ve tal y como pasó.
8. Los días que no han llegado
La misma cuenta sobre un día vacío. Como no hay último despertar del que partir, se parte de la hora a la que suele levantarse, y nunca antes de las 5 de la mañana, que es donde este modelo corta un día del siguiente. Cada hora lleva su margen, sumado en cuadratura, porque la mañana se mueve y cada ventana añade lo suyo. 14 días es el tope: más allá esto repite el mismo patrón, y ofrecerlo sería fingir una precisión que no hay.
La tabla por edad
El punto de partida, y nada más. En cuanto hay sueños apuntados, lo que pasa de verdad pesa más que esto.
| Hasta | Vigilia | Siestas | Noche |
|---|---|---|---|
| 1 meses | 50 min | 5 | 8 h |
| 2 meses | 65 min | 4 | 9 h |
| 3 meses | 80 min | 4 | 10 h |
| 4 meses | 95 min | 3 | 10 h |
| 5 meses | 110 min | 3 | 10 h |
| 6 meses | 125 min | 3 | 11 h |
| 8 meses | 150 min | 3 | 11 h |
| 10 meses | 170 min | 2 | 11 h |
| 12 meses | 195 min | 2 | 11 h |
| 15 meses | 225 min | 2 | 11 h |
| 18 meses | 255 min | 1 | 11 h |
| 24 meses | 285 min | 1 | 11 h |
| 36 meses | 315 min | 1 | 11 h |
| más allá | 330 min | 1 | 11 h |
Qué aparece, y cuándo
Un recién nacido y un bebé de un año no necesitan la misma app, así que napnap no enseña lo mismo en los dos. Esto es la lista entera: no hay nada escondido detrás de ninguna otra condición.
- Desde el primer día · El botón, las tomas y lo que se apunte. No hay ritmo que encontrar todavía, así que napnap no propone horas ni manda avisos al móvil — salvo que esta casa ya le haya enseñado bastante como para no estar adivinando.
- Desde los 2 meses · Empieza a haber una forma. La previsión del día y los avisos ya valen la pena, siempre con su margen delante.
- Desde los 5 meses · Aparece la alimentación complementaria, un mes antes de la primera cuchara, que es cuando se prepara. Puede adelantarse desde ajustes; el plan en sí no empieza nunca antes de los cuatro meses.
- Desde los 6 meses · El plan en marcha: un alimento nuevo cada dos o tres días, el hierro desde la segunda semana y cada alérgeno con su espera.
- Desde los 10 meses · Grumos, trozos y tres comidas. Es el tramo con fecha: pasados los diez meses, seguir con todo triturado se avisa una vez.
- Desde los 12 meses · Come lo que come la casa y las siestas van camino de una. El peso se mira cada pocos meses, no cada mes.
- Desde los 24 meses · Una siesta o ninguna. A partir de aquí napnap es sobre todo un historial y un informe que llevarse a la revisión.
Y la comida
La alimentación complementaria aparece a partir de los 5 meses. Entran 3 alimentos nuevos por semana, uno cada dos o tres días, con como mucho 2 alérgenos mayores para que una reacción tenga dueño. Desde la segunda semana hay una fuente de hierro todas las semanas. Hacen falta 5 rechazos sin ninguna aceptación para decir que algo no le convence, y a los 10 meses la ventana de las texturas ya se ha cerrado.
Aquí no hay consejo médico. El orden y las esperas salen de lo publicado (OMS, AEP, AEPap, ESPGHAN, AECOSAN) y quien decide sois vosotros con vuestro pediatra.