Apuntar las tomas: por qué pecho toca y cuánto hace de la última

Una toma se apunta con tres toques: empezar, cambiar de pecho, terminar. Todo lo demás —el biberón, los mililitros, corregir una hora— es de después, con luz.

Por cuál empiezo

Es la única pregunta que no se contesta mirando el reloj, y la que nadie recuerda a las cuatro de la mañana. Sale del último pecho que se usó, y napnap la enseña antes que cualquier otra cosa.

La calcula el servidor, no la pantalla, para que la vista de hoy y la de las tomas no puedan decir cosas distintas.

Lo acumulado en segundos, no en minutos

Una toma de tres minutos existe. Redondeada a minutos desaparece del balance entre pechos, y el balance es justo lo que se mira cuando uno produce menos.

Cerrar la app no para nada: lo acumulado está guardado y lo que corre se calcula, así que el crono sigue donde lo dejaste.

Una toma dura lo que marcó el contador

Y no la suma de los dos pechos. Son el mismo número mientras nada se rompa —aquí una toma no tiene pausas— pero cuando eran dos cuentas distintas la misma toma decía 17 minutos en un sitio y 22 en otro.

Ahora manda el reloj, que es lo que se vio correr, y el reparto entre pechos conserva la proporción y suma siempre el total.

Y el contador no tiene anillo, a propósito

El del sueño se llena contra una hora que napnap sabe calcular. Aquí esa hora no existe: esta app no predice cuándo le va a entrar hambre.

Un anillo llenándose sería una promesa que no puede cumplir.

Preguntas

¿Se pueden apuntar biberones?
Sí, leche extraída o fórmula, con sus mililitros. Ahí no hay pechos ni crono por lado: guardar los dos campos a la vez sería guardar una toma que no existió.
¿Qué pasa si me olvido de cerrar una toma?
Se queda apuntada, porque lo apuntado es de la casa, pero deja de contar para las medias. Una toma de más de tres horas es un botón olvidado, no una toma.